PLAN DE VACUNACION PARA NUESTROS COMPAÑEROS DE TRABAJO

La vacunación es parte fundamental de los cuidados preventivos de nuestro simpáticos amigos. Gracias a ellas muchas enfermedades virales que eran muy graves y casi imposibles de manejar, han sido casi erradicadas o su incidencia ha disminuido dramáticamente. El mecanismo de acción de las vacunas se basa en estimular el sistema de defensas del organismo. La formación de anticuerpos tarda entre 15 y 20 días, por lo tanto para cuando estén listos en suficiente cantidad, el animal ya habrá enfermado. Si la afección es leve o de curso largo, las defensas lograrán curar al organismo, pero si es aguda y grave, quizás no logren hacerlo. Cuando se fabrica una vacuna, lo que se hace es, para explicarlo de una forma simple, reproducir el virus, obtener de él la partícula que sirve para crear anticuerpos o disminuir la agresividad del virus para que pueda actuar como “molde” pero no cause enfermedad. Una vez obtenido esto, se concentra una cantidad suficiente y se preparan las dosis de vacunas. Al aplicar la vacuna el organismo reconoce el virus y crea anticuerpos que van a quedar “vigilando” en la sangre. Si en algún momento el perro adquiere el virus verdadero, sus anticuerpos lo detectan y anulan antes de que llegue a enfermar.